Queridos internautas

Hoy, después de tanto tiempo, vengo a hablaros de una persona. La conocí en este mundillo del acroyoga en el que caí de repente y sin poder evitarlo. Esa es otra historia aparte que ya contaré. Ella era un ser desconocido en una multitud pesadilla del instagram.

 

La cosa es que la encontré a través de unos hashtag del tipo #yogagranada o algo así, porque claro, yo conocía a gente que hacía acroyoga, pero no eran de Granada, y no era plan de estar yendo a Madrid a hacer acroyoga todos los findes. Yo quería conocer a gente que no estuviese muy lejos de mí. Y entonces la encontré a ella. Cuando ví su nombre de usuario @sinmiedoalhorrorvacui y unas fotos de un cuerpo difuminado haciendo sirsasana,  supe que era la persona indicada. Me enteré de que había un taller de acroyoga en Granada con unos profes magníficos de los que ya hablaré más adelante, y entonces le propuse la idea de asistir a este ser prácticamente desconocido (aún) para mí. Y dijo que sí. Los días previos al taller, me dí cuenta de que no conocía más allá de su nombre de usuario, entonces me tiré un ratazo buscando su cara a ver si la encontraba por algún lado, pero nada. Una persona sin cara. Sin identidad. Muy misteriosa vamos. Ni siquiera tenía nombre hasta que se lo pregunté. Fuimos al taller y estuvo muy guay, y le puse cara y rizos en el pelo. Y tras aquello fuimos a muchas quedadas de acroyoga. Y visitamos Málaga consecutivas veces. Y nos bañamos en la playa en febrero. Y comimos mucha comida vegana rica. Y nos desnudamos y nos hicimos fotos. Y conocimos a mucha gente juntas. Y hablamos de temas profundos. Y compartimos tristezas y días raros. Y, y, y…

 

De verdad que han pasado muchas cosas estos últimos meses. Mi vida ha dado un giro de esos que dices ¿¿hello?? ¿en qué momento? Y asocio a esta persona con estos cambios. No sé por qué. Don’t ask why. Y no es que haya intervenido en ninguna decisión que yo haya tomado o que me haya dirigido en otra dirección ni nada de eso, eh. Que descarrilándome he seguido yo solita, haciéndolo como lo hago siempre sin influencia externa. Ella, artista, ha traído en gran medida inspiración a mi vida. Me ha invitado a respirar otros aires. Supongo que tiene que ver que nuestra edad sea tan distinta, que los lugares por los que ella se mueve sean tan distintos…pero hay un punto de conexión, digo yo vamos, que hace que sienta que la conozco de toda la vida. Y eso llevaba un montón de tiempo sin pasarme.

 

El otro día estábamos las dos jugando al “Veo, veo”, pero a nuestra manera. Teníamos que ir más allá de la realidad visible. Ella vio “vacío”. ¿Véis la relación? Lo esencial es invisible a los ojos, vosotros pensad. Una persona que se llama “sinmiedoalmiedoalvacío” merecía la pena ser conocida. Y eso es lo que venía yo a contaros.

 

Hoy en día con estas nuevas tecnologías y las queridas redes sociales, los internautas creemos saberlo todo, entonces cuando se nos aparece una persona (asumimos que son personas porque los instagrams de las mascotas las suelen dirigir los dueños de las mismas) de la cual no sabemos nada, nos extraña mucho. Hasta el punto de no fiarnos. Yo me fié de Patri (a ver cuidaico, que también hay que tener dos dedos de luces) y Patri se convirtió en una persona muy importante.

 

Hay que conocer a gente distinta.

 

Continuará.

 

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