Vegetarianismo, mi experiencia.

A lo largo de mi vida mi relación con la comida ha cambiado de manera muy, muy notable. He tenido durante mucho tiempo problemas con este tema, estaba obsesionada y quería adelgazar continuamente. Nunca veía un final, nunca me sentía bien con mi cuerpo al completo. Esto se debe a que la sociedad sólo ve un cuerpo y a toda la presión social existente sobre el cuerpo de nosotras, las mujeres. Y en fín, no me voy a meter en este tema porque da para mucho, quizá en otro post sí que lo haga. La cosa es que en aquél tiempo me propuse un par de veces hacerme vegetariana, pero únicamente lo veía como un medio para adelgazar; ahora me doy cuenta de que más que eso, es un estilo de vida. Obviamente no lo conseguí, porque yo veía el vegetarianismo como una “dieta”, y así es imposible, os lo explicaré más adelante.

 

Hoy en día, ya llevo aproximadamente 8 meses siendo vegetariana (ovolactovegetariana). Fue a raíz de conocer a una persona increíble que seguía este estilo de vida y conocer los motivos que le llevaron a realizar ese cambio. Ahí me di cuenta de que mi pensamiento para nada discernía del suyo, y comencé a plantearme seriamente un cambio. La verdad es que me costó un poco, pero no porque tuviese ganas de comer carne, sino porque la sociedad de hoy en día con sus pensamientos arraigados me hacía dudar. Pero al final me despojé de todas estas dudas que venían desde fuera y comencé a informarme por mí misma, a crear mi propia conciencia sin que se viera influida. Aprendí un montón sobre alimentación y comencé a escuchar a mi cuerpo y a conocer lo que realmente necesitaba. Conforme pasaba el tiempo me he ido sintiendo increíblemente bien, y en ningún momento he echado de menos la carne o el pescado. Y esto es lo que quería explicaros, antes me refería a que si vemos el vegetarianismo como una dieta nos va a resultar imposible proseguir con ello durante el tiempo, pues no hay motivación que surja de nuestro interior, es más el querer ser aceptados por la sociedad actual que nos impone esas presiones. Sin embargo, si el cambio sale desde tu interior,  sí tendrás esa motivación y no te costará nada. A mi parecer, la clave está en informarse de la realidad presente, de la realidad de la industria cárnica, de la realidad de todos esos productos que nos venden como inanimados, pero que días previos tenían vida; una vida que vale lo mismo que cualquier otra.

 

Es un hecho que existen muchos mitos y prejuicios en torno al vegetarianismo, incluso más en torno al veganismo. Y creo que está todo relacionado con la educación que nos han dado, una educación en la que no había otra alternativa. O comes carne o comes carne, si no, no vas a estar sano. Desde que somos niñas, en la escuela, nos hablan de sostenibilidad. Pero no se puede hablar de sostenibilidad sin hablar de la alimentación, no se puede hablar de la alimentación sin hablar de productos de origen animal -al menos en nuestro país son la base de la alimentación, es como una especie de dependencia-  y no se puede hablar de productos animales sin hablar del maltrato a los animales. Y, desde mi opinión, no se puede hablar de respetar el planeta sin siquiera plantearse la idea de respetar a los animales. Esto es así, y no es porque lo diga yo, lo dicen todas las organizaciones ambientalistas y, en general, cualquier medio que no se deje callar por interés económico -porque otro hecho es que se han montado un comercio increíble con los productos animales, y no ven más allá del dinero-. Y todo esto a qué viene, diréis. Pues bueno, viene a que es necesario que todos estos prejuicios y mitos que se han ido creando desaparezcan. Para que así nos respetemos entre todas, y no se mire como si fuese un bicho raro a cualquier persona vegetariana o vegana que decidió dar un cambio en su alimentación por el motivo que fuese. En realidad de mitos y prejuicios también podría hablar un buen rato, pero seguro que tenéis mejores cosas que hacer que estar aquí leyéndome todo el día, ¡¡Así que mejor me voy callando!!

 

Ahora mismo estoy en la transición de vegetariana a vegana, porque sentía que lo necesitaba y no podía esperar más. Voy a continuar avanzando hasta seguir un estilo de vida libre de crueldad, y no sólo yo seré más feliz sino que estaré poniendo mi granito de arena para un mundo sin duda, mejor.

 

He de aclarar, por si hay algún tipo de confusión, que respeto vuestro estilo de vida y vuestras decisiones. No estoy juzgando a nadie. Os cuento mi experiencia, lo que opino, y espero de corazón que os aporte algo por muy mínimo que sea. Podéis decirme qué opináis por aquí o por mis redes sociales, y yo os leeré encantada y aclararé dudas si las hay. Hasta donde pueda aclararlas, claro. Muchisísimas gracias a todas por leerme.

 

¡Hasta el próximo martes amores!

4 comentarios Añade el tuyo
  1. Mi esposo y yo hemos querido transicionar al veganismo pero si se nos ha hecho muy dificil. Tenemos que cocinar todossss los dias en casa porque donde yo vivo no hay lugar veganos para salir a comer y se nos acaban las ideas! Deberias ayudarnos con ideas para comer!
    xx Keren
    http://www.kerenwithane.com

  2. Me aclaraste tanto sobre el tema.. desde noviembre estoy cuestionándome el tema de La alimentación y sobre todo el tema del maltrato animal y la contaminación… me animas más a tomar la decisión de ser vegetariana !! Ame el post !!

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