Martes de reflexión

Suena The Paper Kites – Bloom

¡Hola amores, bienvenidas un martes más!

Hoy os traigo un outfit que muestra otra de mis facetas, aunque un pelín más inusual, ya que no suelo usar esta combinación de colores muy a menudo. Está formado por:

-Unos leggings de cuero negros, super cómodos.

-Una lencera de florecitas que ahora veréis que va a combinar a la perfección tanto con la chaqueta como con los tacones (al menos, en mi cabeza lo hace).

-Unos mocasines con tacón que a mi parecer quedan muy elegantes. Aunque tras haber caminado con ellos durante bastante rato, he de decir que no son muy cómodos.

-Por último y no menos importante (de hecho es la prenda clave), una chaqueta de color rosita claro.

Y ya que me estoy haciendo a la edición de videos, os dejo por aquí un video muy breve para que veáis el conjunto. ¡Seguid leyendo después de ver el video, pues esto no acaba aquí!

 

 

Esta semana he estado reflexionando mucho, y he escrito bastante. No podía esperar al próximo martes para compartir algo con vosotras, así que os dejo uno de mis mini-textos, elegido al azar. Son textos que escribo bastante rápido y encima no los corrijo. Esto por una parte está fatal ya que podéis encontrar fallillos, pero por otra parte está genial ya que puedo mostraros un trocito de mi yo interno. Sea como sea, espero que os guste y saquéis algún tipo de conclusión.

¡Hasta el próximo martes y mil gracias por leerme!

 


El cielo se apaga. Nos quedamos a solas con nuestro pensamiento, nuestros sueños, los “ojalá” y todo lo que sabe a no cumplido. De vez en cuando una estrella fugaz ilumina el cielo surcándolo en una milésima de segundo, y pedimos uno de esos deseos con la esperanza de que algún día nos sepa a algo más que idea, a algo más que sueño. Pero últimamente nada sabe a pureza, nada nos satisface del todo; nuestro interior no consigue alimentarse plenamente, no consigue aplacar las ansias ni acallar lo tan fuertemente anhelado. Y así aquello que tan poco apreciamos pasa, así el tiempo vuela y la noche pasa a ser alba. Así nuestros sueños se quedan con los deseos que pedimos a aquella estrella fugaz que surcó un trocito de cielo aquella noche y que jamás nos saciaría…del todo.

Que la vida a trozos ya ni nos va ni nos viene, que ni vamos ni venimos si es para conseguir una parte de ti o para dejar una parte de mi, que no caminamos descalzos si no es hundiendo cada paso que damos como si de la tierra fuese a pasar, que no gritamos si no  dejamos la voz en ello, que no amamos si no es con el alma y no lloramos sin crear mares de pureza en los que arrojar nuestro más profundo sentimiento…así, de golpe, con todo. Con todo de repente, con todo no a trozos, que los pedazos se los lleva el viento y bien rápido.

Querernos, querernos a partes completas, sin risas a medias, sin deseos escondidos o lunares prohibidos…querernos. Sin más, de una vez, sin quejas, sin alientos de arrepentimiento y sin silencios a medias. Consumirnos, como lo hace la llama en la noche, como se enciende su espíritu en rabia, tratando de ganar a aquella gran plenitud…la noche de tu vida, de mi vida, de la nuestra. Aquella noche en la que pedimos un deseo, el deseo que no satisface ya ni si quiera a partes. Aquél deseo que lejos está de la realidad, aquél tan imposible de alcanzar. El que pedimos soñando y el que soñamos cumplir…y así paso con la noche, la noche y en vela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *